Los ultras

El color del fútbol lo pone la afición, el padre que lleva a su hijo al fútbol al mismo campo que le llevo su padre. Las bufandas al vuelo, los gritos, el sufrimiento…el bocadillo del descanso.
Sin afición no existiría el fútbol. Todo esto lo estropea un grupo de individuos que creen que el deporte va de la mano con la violencia, con las banderas y con los ideales políticos extremos. Creen que con sus bengalas, bombos e insultos animan más a su equipo.
Parece un fenómeno nuevo, pero podemos encontrar estos colectivos en 1898, cuando en un informe de la policía se utiliza por primera vez el término hooligan para designar a grupos de hinchas que provocaban hechos de violencia. Pero no es hasta 1960 cuando estos colectivos empezaron a juntar afiliados en Italia, los que se conocen como los tifosi.
Tifosis (Italia), hooligans (Inglaterra), barra bravas (Argentina), Torcidas (Brasil) son los nombres que se dan a los ultras en los distintos países. De diversas ideologías políticas podemos ir conociendo a las distintas hinchadas nacionales e internacionales. En la parte de la extrema derecha podemos destacar a los Irriducibili de la Lazio de Roma, a Frente Atlético (Atletico de Madrid) y Ultras sur (Real Madrid C.F). En el otro lado, en la extrema izquierda, destacaríamos South Winners del Olympique de Marsella, las Brigate Autonome Livornesi del AS Livorno, los Biris Norte del Sevilla FC o Green Brigade del Celtic FC. En España está la particularidad de que la corriente nacionalista también esta presente en estos colectivos como es el caso de , los Herri Norte Taldea del Athletic de Bilbao , los Celtarras del Celta de Vigo o los Boixos Nois del FC Barcelona
En los últimos años el rechazo social a estos colectivos han producido que muchos equipos tomen medidas ejemplares como la negación de la entrada a los campos, la prohibición de viajar con el equipo y la retirada de abonos.
La quema de contenedores, el apedrear autobuses y la violencia no hace ningún bien a un deporte (deportes ya que el fenómeno no solo aparece en el fútbol) que mueve masas, crea ilusiones y fabrica sueños.
Por eso yo seguiré entrando a los campos de fútbol para que mis gritos tan solo sea de ánimo a los deportistas y no de insulto hacia ellos, que la bufanda que ondee sea con el escudo de mi equipo y no de un partido político y condenando siempre la violencia en los campos.
Juandi Mora
Fuentes y más información en:
Libro: Diario de un Skin
Pelicula: Hooligans, Football Factory (Diario de un hooligan)
http://www.europeanultras.com
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Autor: Víctor Úcar
Buen post Juandi, aunque creo que podías haber sido más crítico, puesto que es un tema que se expande y se está descontrolando. Ojalá algún día desaparezca este fenómeno que no hace otra cosa que ensuciar y desprestigiar al deporte.
Un abrazo.
Fecha: 12/05/2008 21:08.
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Autor: Urko
SALUDOS
Fecha: 12/05/2008 23:37.
Autor: Eduardo Lázaro
Pese a todo, hay aficiones y grupos que no deberían tener cabida dentro del panorama futbolístico, y si no los saca la ley de los estadios habrá que amedrentarlos para que se pudran en las gradas de su estadio. Pero vamos, que salvo los grupos fuertes (que no son muchos aquí en España), el resto tienen los días contados o están condenados a malvivir en los fondos.
Un saludo.
Eduardo
Fecha: 13/05/2008 09:50.
Autor: Marta Pérez
Un beso!
Fecha: 13/05/2008 22:41.
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Autor: RJ
Fecha: 07/07/2008 19:36.

